Nos hizo una noche especialmente gĂ©lida pero nada que no se solucionase con un buen desayuno 😉

La primera visita del ida iba a ser un tren turĂ­stico que hay a un par de kilĂłmetros al norte de Coromandel, el Driving Creek. Es un trenecillo que te sube hasta un mirador con muy buenas vistas. La cuestiĂłn fue que entre unas cosas y otras llegamos sobre las 10:25 y ya habĂ­a salido. TenĂ­amos que esperar una hora y media para el siguiente y ya no nos daba tiempo pues
tenĂ­amos una agenda “apretada” ese dĂ­a. Por si os interesa, dura sobre una hora (15 minutos en el mirador) y cuesta unos 17 € y medio por persona.
Salimos de allĂ­ para dirigirnos a la carretera 309. Es una carretera que une Whitianga con Coromandel. Es en su mayorĂ­a de grava pero tiene varios puntos interesantes. Nosotros visitamos 3: The Waterworks, la arboleda de Kauri y la cascada de Waiau. The Waterworks son distintos mecanismos que funcionan con agua. Son curiosos de ver pero nos pareciĂł mĂĄs bien una “turistada” (12€). La arboleda de Kauri es un grupo de ĂĄrboles Kauri. No hay muchos pero resultan impresionantes no tanto por su altura, que aĂșn asĂ­ son muy altos, sino por su grosor de tronco y su copa tan desarrollada. Incluso se pueden ver 2 ejemplares mellizos. A esta arboleda se llega despuĂ©s de una caminata de unos 10 minutos. Muy bonita. Y por Ășltimo vimos la cascada se Waiau. Perfectamente prescindible.

Tras dejar la 309 Road, nos fuimos a visitar el centro de meditación The Radiant Body, propiedad de un conocido nuestro neozelandés, Sol Petersen. El se encontraba en Auckland pero insistió que fuéramos a ver el centro. La verdad es que sólo con estar allí, uno ya se relajaba. Estaba enclavado en mitad de un bosque con unas vistas sobre el mar y los prados verdes alucinantes. Un lugar fantåstico.

De allĂ­ ya hicimos camino hacia Thames a travĂ©s de una carretera muy bonita que discurrĂ­a al lado del mar. Volvimos a comprobar circulando por ella la gran aficiĂłn de los kiwis (habitantes) a la navegaciĂłn. MuchĂ­sima gente con sus remolques en las zonas de varaderos. Y veĂ­as que prĂĄcticamente cada casa tenĂ­a una barca con su remolque en el jardĂ­n. 🙂
En Thames hicimos una breve parada para comer y continuar rumbo a Auckland. TodavĂ­a quedaban 100km. Al cabo de poco mas de una hora llegamos. Esta sĂ­ era una ciudad grande y la verdad es que tras 4 semanas de tranquilidad, impresionaba. AllĂ­ encontramos una zona de acampada gratuita en un parque casi en el centro de la ciudad. Dejamos la caravana y en un paseo de una media hora, nos plantamos en el i-site…cerrado. Nos pareciĂł bastante increĂ­ble que cerraran los fines de semana pero… Estuvimos luego paseando por la franja litoral. Se notaba que esta ciudad vivĂ­a el mar intensamente. Una delicia.
Con la noche ya encima volvimos a la caravana a cenar, descansar y dormir.
Para ver gastos, id al Ășltimo post (etapa 28)