De nuevo la noche en el coche había sido bastante plácida. Esta vez sí que pasó un ranger a controlar los tickets de pago. Nosotros habíamos pagado, así que no tuvimos ningún mayor problema. Desayunamos y después fuimos a conocer los escenarios naturales que en su día sirvieron para el rodaje de varias películas del Oeste, como “Maverick” (Mel Gibson),

“High Sierra” (Humphrey Bogart), “Yellow Sky” (Gregory Peck) y otras tantas. Una vez llegabas al lugar, había un sendero en el lugar marcado con pequeñas piedras para caminar y conocer la zona. Independientemente del cine, el paisaje valía la pena conocerlo. Hay formaciones geológicas muy curiosas. Además se puede observar el imponente monte Whitney, el punto más alto de los 48 estados contiguos.

 En cualquier caso, el cine forma parte de la idiosincracia de este pueblo. Desde que entras lo percibes. Además cuentan con un interesante museo del cine. Cuando fuimos nosotros estaba cerrado pero tenía buena pinta.

Con un buen sabor de boca nos fuimos de Lonepine. Nuestro próximo objetivo era el Parque Nacional de Death Valley. A medida que nos íbamos acercando al mismo, el paisaje iba cambiando drásticamente. La vegetación desaparecía y todo estaba cada vez más seco. Era curioso: después de dormir ese mismo día a las faldas del pico más alto de los estados contiguos, íbamos a pasar por zonas que estaban incluso por debajo del nivel del mar. Curioso, la verdad. En mitad de todo este entorno lleno de llanura secas hasta la extenuación, existe un mirador, el Zabriskie Point, con unas vistas muy particulares. Podías contemplar unas montañas con estratos de muchos colores debido a la presencia de minerales. Era simplemente precioso y más en ese lugar. Nos recordó mucho a las montañas de colores que vimos en Zhangye en China y, aunque era muchísimo más pequeño, era igualmente hermoso.

Esta ya sería nuestra última parada. Desde aquí iríamos directos a nuestro destino de ese día, Los Ángeles, ni más ni menos. El camino se nos hizo muy monótono. Llegamos a recorrer rectas de más de 10 kilómetros y no pasaban las horas.
Tras unas 3 horas empezábamos a ver algo de civilización. Básicamente más edificios y alguna retención. Todo indicaba que estábamos cerca de LA. Primero de todo nos íbamos a dirigir al aeropuerto, a las instalaciones de Dollar. El coche indicaba que hacia falta mantenimiento. No era nada grave pero no pretendíamos jugárnosla. Llegamos a Dollar y una vez dejamos el coche allí, estuvimos esperando a ver sí entraba algún Toyota Prius, ya que en ese momento no tenían ninguno disponible. Fue pasando el tiempo y nos sabía mal llegar tarde a la casa de nuestro Coach de esa noche, así que decidimos escoger de entre lo que tuvieran disponible. Finalmente nos decidimos por un Ford Focus. Era grande y espacioso pero no se podía dormir dentro :-(. Trataríamos de cambiarlo de nuevo por un Toyota Prius en el aeropuerto de Las Vegas.
Joseph, nuestro Coach, vivía en la zona de Hermosa Beach, una zona al lado del mar muy chula. Estuvimos un buen rato buscando su casa hasta que dimos con ella. Nos encontramos con él en la calle y nos llevó a su casa. Vivía, junto a su hermano, en un apartamento dúplex enorme con una increíble terraza con vistas al mar. Y decorado con muy buen gusto. Precioso. A nosotros nos tocaba dormir en el salón en una colchoneta hinchable. Ningún problema, ya ves :-). Estuvimos un rato charlando con los 2 hermanos y ya nos fuimos a dormir. 
Para ver gastos, id al último post (etapa 20)