Nos levantamos tarde aprovechando que no había nadie en el apartamento de Joseph. Desayunamos y nos fuimos en coche hacia el barrio de Bervely Hills. Aparcamos con suerte en la calle y pusimos dinero en el parquímetro para 2 horas. La verdad es que desde el primer momento se percibe que el barrio es de alto poder adquisitivo: tiendas de grandes marcas, Ferraris, Porches, etc. Estuvimos paseando y haciéndonos fotos por las calles más emblemáticas del barrio durante las 2 horas, incluida, como no, la foto con el nombre del barrio ;-).
 

Después, montados en el coche, estuvimos viendo el imponente y lujoso barrio de Bel Air. Impresionantes las mansiones de la zona. Incluso se organizaban tours en los que te iban explicando de quién es cada casa. En fin, esto era América.
De allí fuimos hasta el observatorio de Griffith. Desde allí se podían observar las famosas letras con el nombre de “Hollywood” en la montaña. Estaban un poco lejos y estaba el cielo con bastante bruma, algo típico allí pero aún así lo disfrutamos. Las vistas sobre la ciudad también eran muy espectaculares. Y el propio observatorio era en sí muy práctico e interesante y una visita muy educativa.

Después fuimos a pasear por el famoso “Paseo de la Fama”. Esta avenida resumía a la perfección el concepto “made in USA”. En las aceras había más de 2.000 estrellas correspondientes a otros tantos personajes famosos del mundo del cine, televisión, música, radio y teatro. Pudimos encontrar las estrellas de los españoles Julio Iglesias, Plácido Domingo, Penélope Cruz, Antonio Banderas y Javier Bardem. Aunque el primer español en conseguir una fue el pianista José Iturbi. La zona además estaba muy ambientada con gente disfrazada de personajes famosos que se ganaban dinero tomando se fotos con los transeúntes. Habían parecidos increíbles, como un chico que vimos que hacía de doble de Tom Cruise. El paseo estaba a reventar de gente.

Andando llegamos al famoso Dolby Theatre, donde cada año tiene lugar la Gala de entrega de los famosos galardones, los Oscars. Sin la alfombra roja ni los famosos la verdad es que no era lo mismo. El edificio sí, que prácticamente era un centro comercial, era un edificio más bien simplón y no muy bonito. Existen tours para conocerlo por dentro. 
Casi al lado, se encontraba el teatro Chino de Grauman, en forma de pagoda. En el exterior del edificio, se encontraban marcadas en cemento, las huellas de pies y manos de multitud de artistas, como Clark Gable, Rita Hayworth, Sophia Loren o Marilyn Monroe. En total, hay más de 200 huellas. Aunque lo más habitual había sido siempre dejar las huellas de los pies y de la manos, también ha habido personajes que han dejado otras huellas: Harold Lloyd dejó impresas las huellas de sus gafas; Groucho Marx y George Burns, dejaron las huellas de sus puros; John Wayne, su puño,…Hicimos como pudimos las fotos y ya nos fuimos andando de vuelta al coche.

De allí ya nos fuimos para Hermosa beach. Queríamos pasear un rato por allí para conocerlo. Llegamos de noche y ya aprovechamos para cenar algo distinto a McDonalds a un precio asequible. Comimos una especie de fajitas gigantes con el relleno a elegir. Nos pusimos morados a un precio razonable 13 $ (9,55 €) cada uno, aunque estábamos fuera de nuestro presupuesto habitual.
Ya en el apartamento estuvimos hablando con Joseph. Nuestra intención era visitar al día siguiente San Diego ya que todo el mundo nos había dicho que era muy chulo. Pero él nos dijo que no valía la pena, si el plan era ir y volver en el mismo día. Entre llegar, movernos por ahí y volver, nos iba a pasar el día entero. San Diego era una ciudad grande. Así que decidimos ir a Las Vegas al día siguiente y de esta manera podíamos contar con un día más de margen, por si acaso. Decidido esto, nos despedimos de nuestros anfitriones antes de acostarnos. Ya no los veríamos. Buena gente  😉
Para ver gastos, id al último post (etapa 20)