Salimos pronto de casa de Jim, dándole las gracias por su inestimable ayuda. Llevábamos una lista con todo lo que teníamos que visitar ese día ;-). Aprovechamos antes de irnos de Ventura, para ver su Ayuntamiento, un edificio antiguo, bastante bonito.
La primera parada era el cercano pueblo de Carpintería. Un pueblo pequeño, con bastante encanto, que tenía una reserva de focas. Dimos un paseo y fuimos a ver las focas pero no hubo suerte. Tampoco nos importaba. Veníamos bien servidos de Nueva Zelanda, jajaja.
De allí, nos movimos a Santa Bárbara donde hicimos un city tour con el coche. Vimos principalmente el paseo marítimo y la misión, bastante grande y vistosa. Y de nuevo a la carretera. Nos esperaba San Luis obispo.
Tras un buen rato conduciendo llegamos. Aquí todos los pueblos son bastante similares y es difícil distinguir uno del otro. Fuimos a conocer también la misión del pueblo aunque esta no era tan espectacular. Y de ahí a conocer un hotel temático llamado Madonna Inn, con habitaciones temáticas. El hotel era bastante extravagante y haciéndonos pasar por posibles clientes, intentamos ver alguna habitación, pero sólo nos enseñaron fotos. Tan mala pinta teníamos? A lo mejor no aparentábamos tener los 300 $ que costaba una noche! jajajaja.

Después de San Luis Obispo, volvimos de nuevo hacia el sur. Nuestro Coach de ese día vivía en Santa María. De camino aprovechamos para conocer Ávila beach, un lugar al resguardo de las montañas con una bonita playa y un pequeño puerto. Allí mismo, tuvimos la suerte de ver focas :-). Dimos un tranquilo paseo por la zona y ya nos dirigimos a Santa María. De camino nos dejamos por ver Pismo beach, playa con buen nivel económico donde Jim nos había recomendado visitar unas dunas de arena gigantes. No nos daba tiempo. 
Llegamos a Santa María finalmente a casa de nuestro anfitrión a las 20:30. Daniel, ese era su nombre, vivía en un pequeño apartamento que nada tenía que ver con la casa de Jim pero nos acogió con las mismas ganas e ilusión. Por muy distintas que fueran las circustancias de cada Coach, las ganas e ilusión por acoger a viajeros de otros países para intercambiar experiencias, era la misma. La pasión por viajar e ilusión por conocer más allá de la llamada “zona de confort”, era común a todos. Pasamos un buen rato hablando con él, su novia y su compañero de piso (imposible entenderle una sola palabra del “inglés” que hablaba).
Nos fuimos a dormir pronto. En esta casa dormimos en una colchoneta en el salón….estupendamente por cierto 😉
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