El autobús partía a primera hora de la mañana, lo cual supuso de nuevo madrugar. Cogimos un taxi (1,1€) a las 6 y cuarto en el hotel y en menos de 10 minutos ya estábamos en la terminal de autobuses. Realmente el centro estaba muy cerca de la terminal. Podíamos haber ido andando. Allí esperamos al autobús de la empresa Tour Perú que salía a las 7 rumbo a Copacabana, ya en Bolivia (8,6 €). Esta empresa tenía bastante buena reputación.
A las 10 y media llegábamos al punto fronterizo entre Perú y Bolivia. Antes ya nos habían repartido en el autobús un papel verde de registro de entrada en Bolivia. El autobús paró y nos bajamos todos. De ahí a los puestos de cambio de divisa. Nos recomendaron uno pintado de amarillo que hay en la parte derecha de la carretera. De aquí fuimos a la oficina de la policía judicial peruana (oficina de color verde en el margen izquierdo de la carretera) y allí nos estamparon un sello en el mismo boletín de color blanco que nos habían sellado en la entrada a Perú. Después fuimos a la oficina que había al lado. En este caso era la oficina de Inmigración donde entregamos el boletín blanco y el pasaporte. Allí nos sellaron la salida de Perú en el pasaporte. Con todo esto andamos unos 200 metros y llegamos a la frontera de Bolivia. Allí, en la oficina de inmigración entregamos el papel verde de registro (el que habíamos rellenado en el autobús) junto al pasaporte, donde nos estamparon el sello de entrada a Bolivia. Con todos los papeles en regla y habiendo retrasado el reloj una hora, nos subimos al autobús para hacer los 8 km restantes.

Llegábamos a Copacabana finalmente, hora local, sobre las 12. Nada más bajar nos informamos sobre el tema de los autobuses a La Paz. Había de 2 tipos. El público salía cada hora pero te dejaba lejos del centro en La Paz, con lo que había que coger taxi (2€). El turístico salía a las 13:30 y 18:30 pero hacia menos paradas y te dejaba en la zona de los hoteles (3,2€). No tuvimos dudas. Y de ahí como siempre a buscar hostel. Casi todos estaban en la avenida 6 de agosto. Allí encontramos el hostal París. Habitación doble, con baño compartido e internet, 5,3 €.
De aquí nos fuimos a dar una vuelta por la ciudad y además informarnos sobre los tours a la isla del Sol. Lo más económico que encontramos fue 3,2 € más 1,5 € de acceso a la isla (zona norte 1€ y zona sur 0,5€). 
Cansados de dar vueltas fuimos a comer a un lugar recomendado por locales, “el comedor”. Era una zona contigua al mercado, donde había varios puestos que te cocinaban en el momento. Los 2 menús y una cocacola grande nos costó 2,9€. En Copacabana son muy típicas las sopas y la trucha preparada de todas las maneras imaginables.
Después de comer visitamos la iglesia, muy cuidada por cierto y nos fuimos a descansar un rato al hotel.
Sobre las 4 y media nos activamos y fuimos de caminata. Primero visitamos el cerrro Calvario. La subida hasta el mismo no es muy larga pero sí bastante exigente, especialmente la última parte y más teniendo en cuenta la escasez de oxígeno. Aún así las vistas una vez arriba recompensan el esfuerzo. Tienes una buena panorámica de la ciudad y del lago Titikaka.
Tras un buen rato disfrutando del lugar ya volvimos a la ciudad para buscar un sitio para cenar. Cena y a dormir.
El día siguiente amaneció con bastante lluvia y frío con lo que decidimos no ir a visitar la isla del Sol pese a que nos había ofrecido la visita a 3 € más las entradas a la parte norte (1 €) y la parte sur (1 €). De esta manera también ganábamos un día más que nos iría bien para estar más tiempo al final en Buenos Aires. Además ya habíamos visitado islas en el Titikaka desde el lado peruano y bastante ruinas en general en Perú.
Total gasto para 2 personas, 1 día: 31,97 €
– Alojamiento: 5,3 €
– Comidas: 9,07 €
– Taxis: 0,42 €
– Autobús Puno-Copacabana: 17,16 €
– Varios: 
Total gasto por persona, 1 día: 15,98 €/persona/día