Para ir de Copacabana a La Paz existían 2 opciones: autobuses turísticos o autobuses públicos. Los turísticos salían sólo a las 13:30 ya las 18:30 pero eran más cómodos y te dejaban en la terminal de autobuses en la capital, cerca del centro (3,2 €). Los públicos salían todas las horas pero te dejaban en el cementerio de la capital, lejos del centro (2,12 €). Optamos por el turístico de las 13:30.

La primera parte del trayecto discurría al lado del Titikaka y nos ofreció las mejores vistas de este enorme lago desde que llegamos al mismo. Al cabo de una hora más o menos, llegábamos a la población de San Pedro de Tiquina, donde debíamos pasar a la orilla de enfrente, San Pablo de Tiquina, atravesando el Titikaka. Las personas y el autobús cruzábamos de forma separada: por un lado nosotros íbamos en unas pequeñas barcas (0,2 €) y el autobús en unas barcazas de madera..

Al cabo de media hora volvíamos a montarnos en el autobús. Sobre las 6 empezábamos a adentrarnos en el barrio del Alto, una zona de gente humilde situado al lado del aeropuerto. Al cabo de unos minutos empezamos a ver La Paz situada en un profundo valle por debajo del Alto. La verdad es que la primera visión impresiona pues las casa y edificios tapaban prácticamente todas las colinas y laderas donde se asentaba la capital. A partir de ahí fuimos descendiendo hacia la terminal de autobuses. 
Una vez llegados a la ciudad, agarramos un taxi (1,59 €) dirección a la calle Sagarnaga, donde se encontraba la zona turística de la ciudad. Estuvimos preguntando por varios hoteles de la ciudad y al final nos quedamos en el hotel Alem. Habitación doble, sin baño y con desayuno incluido, 10,61€. Fue lo más barato que encontramos. Además el sitio estaba limpio.
Tras dejar las mochilas, nos fuimos a dar una vuelta. El barrio tenía un gran ambiente. A las 7 habíamos quedado con Jordi, un amigo de Anna que vivía en La Paz hacia tiempo y un gran viajero, también. Fuimos a dar una vuelta por el centro y cenamos en un típico restaurante de la zona, muy popular. Tomamos Pique Macho, un plato hecho a base de patatas fritas, carne, salchichas y varias verduras. Buenísimo y contundente ¡un plato nos sirvió de cena a los 3! La cena fue muy entretenida. Estuvimos contándonos batallitas de nuestros viajes pues Jordi también dió la vuelta al mundo en su día. Tras la cena, nos retiramos a nuestros aposentos

Tras un largo descanso nocturno, nos pusimos en marcha sobre las 9. Primero de todo contratamos el tour de la “Carretera de la Muerte”. Era una antigua carretera muy estrecha enclavada en un paisaje muy bonito y en la que antiguamente había muchos accidentes, especialmente por la imprudencia de los conductores. El tour era muy completo. Te incluía guías, transporte, bicicleta, casco, coderas, pantalón, chaqueta, rodilleras, comida, cd con fotos, camiseta y la opción de ducharte. ¡Genial!. El precio final dependía de la bicicleta escogida. Como eran 64 km de bajada en pista, elegimos bicis de doble suspensión y freno hidráulico delantero. 42,5 €.
Después nos dirigimos al cercano mercado de las Brujas. Es un lugar muy curioso. Se pueden encontrar todo tipo de amuletos con distintos fines (fortuna, vigor sexual, éxito empresarial…). Los amuletos van desde los típicos muñecos hasta crías de llama o distintos potingues. El sitio es único.
De ahí nos dirigimos a la iglesia de San Francisco. El interior era más o menos como otras iglesias pero la fachada era preciosa. Después nos dirigimos a la Plaza Murillo. Allí encontramos la catedral Metropolitana, el palacio de Gobierno y el Congreso, entre otros edificios destacables. En la plaza se encuentra el Acta de la Junta Tuitiva, una proclama del primer gobierno independiente de América. Como curiosidad destacar que el reloj que está en la parte alta de la fachada del congreso funciona al revés. 
Posteriormente, cogimos un taxi (1 €) para ir al mirador de KilliKilli. Desde allí, tuvimos una visión de casi 360 grados de La Paz. Espectacular más que bonita. Tras unas cuantas fotos, bajamos andando hasta el estadio Hernando asiles. Enfrente del mismo se encontraba el 
“Monolito Pachamama” o “Estela 10”, el monumento más grande hallado dentro del Complejo Arqueológico Monumental de la cultura Tiahuanaco, (yacimiento catalogado como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco desde el año 2000), civilización precolombina que se distribuía en parte de lo que ahora son Bolivia, Chile y Perú. 
De allí bajamos andando hasta el parque Laikacota, donde tomamos una pasarela de madera que discurre en alto ofreciendo unas magníficas vistas de la ciudad. Muy bonito. Caminando llegamos al mercado Camacho, donde pudimos degustar unos sabrosos zumos (o jugos como ellos llaman) a precios ridículos, 0,5€. 
Tomamos un taxi y nos dirigimos al mirador de Montículo al otro lado del valle. Se trata de un mirador muy antiguo y con un frondoso parque y por supuesto con unas buenas vistas de la ciudad. Andando fuimos bajando hasta la cercana plaza de Avaroa. Allí decidimos comer en uno de los numerosos restaurantes de la zona. Tuvimos la suerte de dar con el Wara Illimani. Allí pudimos degustar el famoso y sabroso chicharrón de cerdo, cuya preparación nos explicó el dueño en la misma cocina del lugar. Interesantísimo. Colgaremos la receta en la web.

Cogimos luego un taxi y nos fuimos a descansar al hotel. A las 7 habíamos quedado con Jordi. Esa tarde íbamos a conocer la zona sur de la ciudad. Cogimos un taxi compartido (coche ranchera adaptado para llevar a ¡9 personas!) y estuvimos recorriendo esa zona sur de gente un poco más adinerada. Se notaba en las tiendas.
Sobre las 8:30 nos fuimos a casa de Jordi. Esta noche tocaba cena española. El menú fue magnífico: tortilla de patatas, jamón, queso y una xistorra que sólo recordarla, nos hace babear jajaja. Tras un rato de tertulia, regresamos al hotel.
Al día siguiente madrugábamos. Tocaba recorrer la famosa carretera de la muerte en bicicleta (mirar el post correspondiente en nuestro blog)
Al volver del tour en bicicleta, fuimos a coger nuestras mochilas y nos dirigimos a la terminal de autobuses. Tocaba ir a Sucre
Total gasto para 2 personas, 3 días: 155,9 €
– Autobús Copacabana-La Paz: 6,79 €
– Alojamiento: 21,23 €
– Comidas: 31,82 €
– Taxis: 5,83€
– Tour Carretera de la Muerte: 90,23 €
Total gasto por persona, 3 días: 25,98 €/persona/día