El traslado de Cuzco a Arequipa no pudo ser mejor. El cambio de Civa a Oltursa fue más que satisfactorio: el autobús era más nuevo, iban 2 conductores para el trayecto (10 horas), todo estaba más controlado y organizado…..definitivamente recomendamos Oltursa para vuestros traslados en autobús por Perú. Además por 8€ más, decidimos ir en la parte de abajo, donde los asientos son más
anchos y reclinables 160 grados. Nos incluía por otro lado cena y refrigerio 😉

Total que salíamos de Cuzco a las 8 de la noche y llegábamos a Arequipa a las 6 de la mañana. Nada más llegar conocimos a unas chicas suizas muy majas con las que compartimos un taxi al centro (2,65€). Una vez en la plaza de armas, nos pusimos a buscar hostel. Dimos con uno a 13€ la habitación muy cerquita de la plaza y muy amablemente se la cedimos a las chicas. Anna y yo continuamos preguntando a la gente y buscando. Tras un buen rato, encontramos un hostel muy cerquita del centro, The Point, también a 13€ la habitación doble con Wi-fi, desayuno y baño compartido….y con mucho ambiente. Dejamos las mochilas, le pedimos un plano del centro a la chica de recepción con las principales visitas. Además aprovecharíamos para ver las distintas opciones para visitar el cañón del Colca.

Plano en mano salimos a recorrer el centro. Visitamos la iglesia de San Agustín, la Casa de Moral, el monasterio de Santa Catalina, la iglesia de San Francisco, los claustros de la Compañía, la iglesia de Santo Domingo y el mercado de San Camilo. De todo lo anterior destacamos el monasterio de Santa Catalina que es como una pequeña ciudad dentro de Arequipa, con su iglesia propia. No entramos pues el precio de la entrada, 9,3€, superaba nuestro presupuesto mochilero para visitas de iglesia y similares. Pero debe ser interesante. Los claustros de la compañía son muy bonitos y de acceso gratuito a la vez que refleja el estilo de arquitectura de esta ciudad, hecha a base de piedra caliza y con estructuras de una o dos plantas. Por último destacar el mercado de San Camilo, con una gran vida y variedad de productos de la comida típica peruana.
También estuvimos viendo los precios del Tour al cañón del Colca. Existían básicamente 2 opciones:
– visita de un día, recorriendo el cañón desde la parte alta y llegando hasta el mirador del cóndor (entre 16 y 20€)
– visita de 2 o 3 días, que incluía lo anterior más un Trekking de descenso hasta el fondo del cañón, al oasis de Sangalle. Allí se dormía y se subía al día siguiente a la parte alta para regresar a Arequipa (entre 29 y 35€)
A esto había que sumar la entrada al parque, 18,55€.
Con todo ello decidimos hacer el tour de un día, por poder opinar sobre el sitio, pues cañones espectaculares ya habíamos visto en USA y oasis, en Huacachica. Le contratamos el tour a la chica del hostel por 17,23€.
Además vimos que se ofrecían en un hotel-restaurante de la ciudad, la casa de Ávila, cursos de cocina. Fuimos allá y le contamos todo nuestro proyecto de una vuelta al mundo sabrosa y nos rebajaron el precio del curso de 17,23 a 12€ :-). ¡Gracias desde estas líneas a Armando Espino, el propietario!. El curso lo haríamos el martes, 2 días después.
Ya teníamos planes para los próximos dos días. Para celebrarlo nos dimos un pequeño capricho comiendo en el Cebillano, un restaurante de esta ciudad con gran parte de las especialidades de la cocina arequipeña y peruana. Tomamos camarones con salsa de marisco (típicos de Arequipa) y causa, una especie de pastel de patata. Sabrosisimos los dos platos. Y a un precio razonable: con bebida, 20€.
Y ya nos fuimos a descansar. Madrugábamos mucho al día siguiente.
A las 2:40 sonó el despertador. A las 3 venía el minibus que nos recogía para ir al valle del Colca. Al minuto de subir al minibus, ya estábamos de nuevo dormidos. Al cabo de 3 horas, llegábamos a la entrada del parque, donde abonamos la sangrante entrada. Acto seguido paramos para desayunar, lo cual estaba incluido en el precio. Tras reponer fuerzas continuamos nuestro camino hasta el punto más alejado, el mirador de la Cruz del Cóndor, a una hora de distancia. De camino ya fuimos viendo este cañón caracterizado por su gran profundidad. A medio kilómetro del mirador nos dieron la opción de hacer un minitreking de media hora hasta el mismo. Anna continuó con el minibus y yo hice el Trekking. Al cabo de 20 minutos andando, empezamos a ver los cóndores volar. Impresionante ver a estas aves tan grandes volar tan cerca de nosotros. Me encontré con Anna en el mirador y nos quedamos un buen rato sentados en un murete viendo el majestuoso vuelo de estas aves. Estábamos anonadados, de verdad. Sólo por este rato valió la pena el tour. Además justo delante de nosotros había una roca donde los cóndores se iban posando. Anna ya había hecho un montón de preciosas fotos así que tocaba hacérnoslas nosotros. Tras más de una hora volvimos al minibus y emprendimos nuestro camino de vuelta.

Paramos en un par de miradores para contemplar el cañón y sus abundantes terrazas de cultivo así como algunas tumbas de la época inca, todo ello acompañado por las explicaciones de nuestra simpática guía.
De ahí fuimos a unos baños termales cercanos. Esto era opcional y puesto que hacia 2 días que habíamos probado unos similares en el valle sagrado, decidimos emplear esa hora en pasear por el agradable río que había.
Y de aquí a comer a Chivay. Ofrecieron al grupo un menú buffet por 8€ pero nosotros nos adentramos en el pueblo, con una bonita plaza de Armas por cierto y encontramos un restaurante local donde probamos la carne de Alpaca por 2,5€. Bueniiiisima. De camino a Arequipa paramos en un mirador a 4.800 metros de altitud, donde se podían observar varios volcanes como el Místi (5.825 m), el Chachani (6.075m) o el Sabancaya (5.976 m). Este últimos estaba emitiendo una gran fumarola, muestra de su actividad. De hecho el día anterior hubo un seísmo de grado 6,5 en Arequipa del cual no nos percibimos. ¡Menos mal!
Y ya finalmente volvimos a Arequipa donde llegábamos en torno a las 5 de la tarde. Paseamos un rato y caímos rendidos enseguida.
El martes aprovechamos para levantarnos tarde. Desayunamos con calma y nos dirigimos al hotel restaurante Casa de Ávila para hacer nuestra cooking class. El hotel era muy bonito y la clase iba a tener lugar en una cocina instalada en una parte retirada del jardín. El curso empezó sobre las 11:30 y nuestra chef nos enseñó a cocinar 2 de los platos más típicos de la cocina peruana: la causa y el lomo saltado. La verdad es que pasamos un gran rato y la comida nos salió estupenda. Tras la misma paseamos un rato por esta bonita ciudad y descansamos por la tarde en el hostel. Aprovechamos para hacer temas pendientes de la web.
Nos acostamos pronto pues al día siguiente madrugábamos para ir a nuestro nuevo destino, la ciudad de Puno, a orillas del lago Titicaca.
Total gasto para 2 personas, 3 días: 216,39 €
– Traslado: 53,02 €
– Alojamiento: 35,78 €
– Comidas: 24,23 €
– Visitas: 71,6 €
– Laundry: 4,72 €
– Curso cocina: 23,86 €
– Varios: 3,18€
Total gasto por persona, 2 días: 36,06 €/persona/día