Dormimos más o menos bien, aunque un poco inquietos por no quedarnos dormidos. Ese día íbamos a sobrevolar las líneas de Nazca. A las 7 de la mañana ya estábamos en la calle, cargados con nuestras mochilas, buscando un taxi para llegar a la estación de los autobuses Soyuz. El día estaba muy tapado. Esperábamos que se abriera.
Allí teníamos que esperar a Lucho, la persona de la agencia Turismo Tour Perú que el día anterior nos había vendido el tour en su oficina de Huacachina. El precio había sido 13,22€ que teníamos que pagarle antes de subir al autobús dirección Nazca (suponemos que era su comisión), 58,8€ a pagar a Aeroparacas, la aerolínea que realizaba el vuelo, en el aeropuerto y 6,6€ de tasas de embarque a pagar en el aeropuerto también. O sea al final casi 80€ por persona. Bastante caro, pero algo más barato de lo que nos habían ofrecido en Ica.
Antes de decidirnos a visitar las líneas de Nazca habíamos tenido muchas dudas. El precio era caro, no sabíamos sí se iban a ver bien, la seguridad de los aviones había estado en entredicho….estuvimos investigando toda la tarde en internet las opiniones de la gente y estas no ofrecían dudas. Y también hablamos con gente de Ica sobre el tema de la seguridad. Nos comentaron que hacia unos 3 años había habido algunos accidentes debido a la desregulación del tema, la antigüedad de las avionetas, la “destreza” de los pilotos, etc. Pero se les obligó a las compañías a renovar flota, llevar unas pautas de mantenimiento y adiestrar bien a sus pilotos. Según nos decían estaban bien entrenados para aterrizar incluso sin motor…como ya había pasado alguna vez. Todo ello tuvo repercusión en los precios que pasaron de los 40-45$ al doble.
Llegó Lucho, nos compró los billetes a Nazca (incluidos en el precio) y sobre las 10:20 salimos rumbo a Nazca. De camino nos pegamos una buenas siestecita y sobre las 12:30, llegamos a la estación de autobuses de Naxca. Allí nos estaba esperando una persona de Aeroparacas que nos llevó a la oficina, situada muy cerca. Allí dejamos las mochilas y nos llevaron, junto a mas gente al “aeropuerto”. Allí nos pidieron la documentación y nos pesaron. Esto lo hacían para llevar bien equilibradas las avionetas ;-). Y luego a pagar las tasas de embarque y a esperar. Mientras esperas te ponen un video muy chulo de las Líneas de Nazca de National Geographic. La verdad es que había mucho movimiento de gente y todo parecía bastante bien organizado en el aeropuerto, lo que nos dió tranquilidad.

Al cabo de una hora y media, nos llamaron para embarcar junto a otra pareja española, muy maja. Aunque era un mini aeropuerto, los procesos eran muy similares. Y allí estábamos en un lateral de la pista con nuestro piloto, nuestro copiloto y un ayudante (este no volaba) y la avioneta para 6 personas. El piloto nos dio las instrucciones correspondiente: íbamos a volar de 30 a 35 minutos, a 2.400 pies e iríamos sobrevolando las figuras por un lado y otro para que todos las viéramos bien, como así fue. Y tras los procesos de control normales, despegamos rumbo a las líneas ¡qué emoción, de verdad! 😉
Recomendación: sí o sí tomarnos previamente una pastilla para el mareo (biodraminas).
En la avioneta íbamos con cascos para aislarnos del ruido del motor, bastante intenso, y poder escuchar las explicaciones que el copiloto daba sobre las figuras. Poco a poco iban apareciendo las distintas figuras: la ballena, los trapecios, el astronauta, el mono, el perro, el colibrí, la araña, el cóndor, el alcatraz, el loro, el árbol y finalmente las manos, aunque se ven algunas mas. Los expertos decían que el complejo era como un enorme calendario solar. La verdad es que era impresionante pensar como en aquella época se habían hecho unas figuras de ese calibre (algunas tienen hasta 300 metros). Era simplemente increíble poder verlas desde el aire para contemplarlas. Un espectáculo único y maravilloso. Todas las figuras se veían muy bien. A Anna le gustó especialmente el árbol (la vida) y a mi el mono.
Cuando nos quisimos dar cuenta se había acabado y aterrizamos. Se nos había pasado “volando”, jajajaja…
Pd.- el piloto era novato pero lo hizo muy bien, aconsejado por el copiloto 😉
Nos llevaron de nuevo a la agencia no sin antes estampar en el pasaporte el sello de haber visitado las Líneas de Nazca (es legal al ser Patrimonio de la Humanidad) y tener el certificado de haberlas visitado.
La tarde fue un poco menos emocionante: comer e irnos a un café con internet y esperar hasta las 10 de la noche a coger nuestro autobús a Cuzco.
Total gasto para 2 personas, 1 día: 166,46 €
– Comidas: 7,95 €
– Tour Lineas Nazca: 158,51 €
Total gasto por persona, 2 días: 83,23 €/persona/día