Una de las ventajas (visión “botella medio llena”) de los billetes de avión baratos es que, en muchas ocasiones, tienes que realizar largas escalas que puedes aprovechar para visitar una ciudad en concreto. En algunos casos, existen exenciones de visado que te permiten visitar estas ciudades por uno o pocos días (normalmente 2 o 3) sin necesidad de tramitar un visado al entrar en el país.
Pues esto es lo que nos pasó en nuestra ida/regreso a/desde Sri Lanka. Billete de avión barato que implicaba 2 largas escalas, una en Frankfurt y otra en Beijing. En ambos casos aprovechamos para conocer las ciudades.
En el caso de Frankfurt no necesitábamos visado al ser Unión Europea pero en Beijing, sí. Lo que ocurre es que investigando, vimos que existían estas exenciones de visado que os hemos comentado: te la concedían al momento y siempre y cuando no pasaras en Beijing más de 72 horas. Además debías presentar el correspondiente billete de avión a otro país, en nuestro caso España.
Aterrizamos en torno a las 6 de la mañana y directamente fuimos al control de pasaportes, nos dieron la exención y nos dispusimos a visitar la ciudad. Que aeropuerto tan espectacular, por cierto.
Nada más salir encontramos la terminal del tren a la ciudad, elAirport Express. La zona estaba techada pero no totalmente cerrada y  empezamos a notar el tremendo frío que hacía y que no nos abandonaría en todo el día. El contraste con el clima húmedo y cálido de Sri Lanka fue brutal. Nos acordábamos de la cara de sorpresa de una señora en la cola de embarque en Sri Lanka al vernos abrigados tan solo con una chaqueta, se partía la señora y con razón, jajaja.
Ya en el tren empezamos a concienciarnos de que nos tendríamos que comprar ropa.
Desde la última parada del tren empalmamos con la línea 2 (azul oscuro) e hicimos el trayecto entre las paradas deDongzhimeny Jianguomen. Aquí cambiamos a la línea 1 (roja) y nos bajamos en la parada deTian’anmen East.

Antes de entrar en el recinto de laCiudad Prohibida, delante de la mítica imagen de Mao, tuvimos que pasar un control policial. Una vez en el recinto, empezamos a disfrutar de la característica arquitectura y edificios del lugar, eso sí, después de habernos comprado un gorro típico de la Siberia, jajaja.

Hasta donde ya no puedes continuar sin pagar la entrada ya te haces una idea de lo que es la ciudad prohibida por dentro -Juanjo ya había estado- y decidimos visitar tan solo el edificio que sirve de entrada al complejo y del que cuelga el famoso retrato de Mao, denominado la

Puerta deTian’anmen

.

Este impresionante edificio data del 1420 y era utilizado para las grandes ceremonias de proclamación del nuevo emperador, que se comunicaba al pueblo chino desde su tribuna superior. Impresionantes las vistas de la plaza desde aquí.

Después estuvimos dando un paseo por los exteriores de la ciudad Prohibida hasta llegar a loshutong(barrios tradiciones del centro de la ciudad) donde  comimos en uno de los restaurantes ubicados en los mismo como nos gusta a nosotros: restaurante local para los locales y deliciosa y auténtica comida china que nos metió energía y calorías al cuerpo.

Después cogimos de nuevo el metro para visitar el templo del Sol. Para ello tenéis que coger la línea roja enTian’anmen Easthasta la paradaDongdany allí cambiar a la línea granate y pararos enTiantan Dongmen(3ª parada). Desde allí se llega fácil alTemplo del Sol.
El complejo es muy bonito, con muchas zonas verdes. El edificio que da nombre al lugar deslumbra por su belleza. Es un sitio muy recomendable para pasar un buen rato.

frio_en_pekin2Pero como una visita a Beijing no es lo mismo sin las compras, fuimos paseando hasta el cercanoMercado de las Perlas. Se trata del típico edificio de varias plantas donde volverse loco comprando artículos de imitación. Cómo no, nosotros también caímos…en fin…
frio_en_pekinDe ahí ya nos fuimos al calorcito del metro y volvimos a tomar el Airport Express a esperar el embarque de nuestro vuelo a España. Eso sí, teníamos que hacer de nuevo una escala técnica de 2 horas en Viene. Total, casi día y medio viajando de regreso pero la visita a Beijing valió la pena 🙂

A partir de aquí, ya fuimos andando (y pasando muchísimo frío). Lo primero que llama la atención (esto nos recordó al Tibet) es la cantidad de policía y vehículos antidisturbios y de control que hay en la

plaza deTian’anmen

.  La plaza es de unas dimensiones increíble e impresiona porque solo puedes ver en ella agentes de seguridad y grupos organizados de turistas.