Después del tute que nos metimos en Dubai el martes, nos quedamos dormidos
en el avión incluso antes del despegue. Nos sirvió para descansar unas pocas
horas.
Lo primero que hicimos al aterrizar el miércoles en el aeropuerto de la
capital de Malasia, tras los pertinentes trámites,  fue hacernos con una
tarjeta prepago de telefonía móvil del  país. Os lo recomendamos sí
emprendéis una viaje de dos o más semanas.  Además en nuestro caso, teníamos que contactar
con nuestro anfitrión, Kay. 

Kay es un malayo de ascendencia nigeriana integrado en Malasia y con novia
medio australiana, medio malaya, afincada en Australia. O sea, una persona muy
abierta. La verdad es que nos trató como reyes los 3 días que estuvimos en su
casa. Nada más llegar a la estación central de autobuses, nos vino a buscar un
amigo suyo para darnos un juego de llaves de su casa y explicarnos como llegar.
 Kay está integrado en una red de
internet, Couchsurfing, de gente que acoge a viajeros de forma gratuita en sus
casas bien en el sofá o en una cama, si tiene disponibles. Es un sistema que de
entrada levanta dudas o sospechas para gente occidental y poco viajera pero realmente
funciona muy bien. Para más información, lee el post correspondiente en nuestro
blog, vueltaalmundosabrosa.blogspot.com.es
Así pues el miércoles lo dedicamos a descansar y situarnos.
Al día siguiente nos levantamos temprano para visitar el centro de la
ciudad. Para ello teníamos que coger un taxi y luego pillar el metro, pues la
casa de Kay estaba a las afueras (unos 2 € de taxi -precio negociado- y otros 1
€ de metro aproximadamente). Este primer día visitamos la zona de Chinatown, con el ajetreado ambiente de
sus calles, el templo de Sri Mahamariamman,
la plaza de Merdeka (independencia)
con vestigios del pasado colonial, la mezquita de Masjid Jamek para acabar en Little
India
, donde paramos a comer algo, lo menos ‘spicy’ que encontramos. 
Por la tarde continuamos con los jardines
del lago
, al oeste del centro. La verdad es que constituye un verdadero
remanso verde en el centro de la ciudad. De ahí nos dirigimos a ver los
exteriores de la mezquita nacional Masjid
Negara
, el centro islámico y la antigua estación de trenes. De ahí a
casita. Para un primer día, ya estaba bien.
El segundo día fue más relajado. Primero de todo fuimos a las famosas Torres Petronas. Después de visitar la
espectacular recepción, nos dijeron que no quedaban entradas. Somos demasiado
confiados. Pero bueno las guías realmente aconsejaban subir a la cercana torre de Menara KL, así que después de
las fotos exteriores, fuimos andando para allá. La verdad es que es cierto. Son
más económicas, subes más alto y las vistas son mejores. Después fuimos a comer
y por la tarde al parque de la parte trasera de las Petronas, donde estuvimos
paseando y relajándonos. Y aprovechamos para hacer nuevas fotos, ¡cómo no!.
De ahí a casa a disfrutar de la piscina del edificio de nuestro anfitrión y
del Milwakee Café que está a sus pies. Y con wifi gratis.
Al día siguiente nos levantamos tarde y ya nos dirigimos hacia la estación
de buses para ir a Melaka.
Nos ha gustado en general de Kuala Lumpur el carácter de la gente, sobre
todo su gran hospitalidad y en especial, la eficacia y calidad de su transporte
público.
Resumen de los costes
Total gasto para 2 personas, 3 días: 95.85€
– Tarjeta móvil – internet: 8.75€
– Autobús: 7€
– Taxis: 9€
– Metro: 5.35€ 
– Comidas: 15.25€
– Bebidas: 0.50 €
– Visitas: 50€ (torre KL)
Total gasto por persona, 3 días: 16 €/persona/día