Nos despertamos descansados y con muchas ganas de seguir descubriendo Sri Lanka conTuky. Ya le teníamos casi cogido el “tranquillo”.
La carretera que encontramos fe buena y en apenas 2 horas y medias llegábamos aSigiriya. Nos dirigimos directamente a conocer la famosa Roca, la imagen más espectacular de Sri Lanka.
Como en los caos anteriores la entrada cuesta también de 30 US$, algo cara pero en este caso ni nos lo pensamos. Hay una alternativa que es la cercana Roca de Pidurangala, 1 kilómetro al norte de Sigiriya, mucho más económica y con unas bonitas vistas de la propia roca de Sigiriya.

Antes de empezar a subir la roca, se puede disfrutar de un agradable paseo por los cuidados jardines que hay en la entrada a la vez que se contempla la desafiante imagen de la Roca. Cuando ves las imágenes en las guias, te impresiona pero cuando estás allí, no deja de hacerlo.
La ascensión es totalmente asumible por cualquiera que esté mínimimente en forma. Para hacerla más llevadera, a mitad de camino, se pueden visitar unos frescos, situados en una especie de cuevas que representan a las concubinas del rey Kassapa. Están muy bien conservadas y resultan realmente impresionantes.

Antes de empreneder la última sección, se llega a una plataforma donde antiguamente habían un colosal león de ladrillo entre cuyas zarpas empieza el último tramos de escalones que nos lleva a la cumbre. En la misma es donde el rey Kassapa decidió instalar su capital fortificada. Poco queda de las construcciones pero al menos se puede disfrutar de unas estupendas vistas de la zona.

Visitada la famosa Roca, cogimos aTukyy nos dirigimos raudos y “veloces” aPolonnaruwa. Al menos llegaríamos a buena hora para buscar hostel y descansar.
La carretera era un poco peor que la de la mañana pero bueno, tan solo eran 55 kilómetros y nos lo tomamos con calma. Al cabo de un poco más de una hora estábamos ya en Polonnaruwa.
Nos paramos en la calle principal un minuto y enseguida se nos acercó el dueño de un hostel cercano. Como tampoco teníamos claro donde alojarnos, le acompañamos para que nos lo enseñara, sin compromiso, como siempre en estos casos ;-).
La verdad es que estaba muy bien situado, rodeado de campos de arroz, todo estaba bastante limpio y el sitio era tranquilo. Y el precio, bueno, claro está. Para acabar de convercernos, nos dijo que nos podía ofrecer la visita a las ruinas de la ciudad antigua esa misma tarde y con tuk-tuk para que no condujéramos más y a mejor precio que la entrada en taquilla. El precio oficial es de 30 US$  por persona y nos la dejó a 22, con el tuk-tuk, incluido. No hicimos más preguntas. 😉 Le mostramos nuestra dudas acerca de si nos daría tiempo a verlo todo por la tarde…El comentó que dada la época del año (de vez en cuando llovía de forma puntual) era mejor por la tarde y nos aseguró una y otra vez que si no nos daba tiempo, volveríamos al día siguiente, sin pagar más. La oferta era tentadora así que nos lanzamos y a las 3 y cuarto ya estábamos visitando las ruinas.

La ciudad antigua de Polonnaruwa es muy sencilla de recorrer. Es un agradable paseo prácticamente lineal de norte a sur. De esta manera se visitan todos los monumentos y templos. Al contrario que en Anuradhapura, no se ve gente en los templos ni rezando pero en general las ruinas están mejor conservadas.

El visitarlas por las tardes te aporta varias ventajas: hay muchas menos gente, el calor no agobia y las fotos salen mucho más bonitas.

Fue una visita muy agradable. Nos gustó especialmente la zona del Cuadrángulo, con varios edificios (o ruinas de ellos) en el interior.

Cualquiera de las dos visitas son imprescindibles si venís a Sri Lanka de viaje.
Resumen de la etapa:
Anuradhapura – Sigiriya
Tiempo invertido: 2 horas y media.
Kilómetros: 75 km.
Tipo carretera: buena.
Sigiriya – Polonnawura
Tiempo invertido: 1 hora y media.
Kilómetros: 55 km.
Tipo de carretera: hasta el último tramo es una carretera estrecha con muchas curvas con lo que hay que conducir con cuidado.