A las 6:30 de la mañana nos venía a recoger la furgoneta compartida a nuestro hotel de Krabi. Y nunca mejor dicho lo de compartida. Íbamos 14 personas más las correspondientes maletas o mochilas. Ah, y 3 cajas extras que llevábamos no se sabe muy bien porque. Pero al fin y al cabo, todo resultó más barato que si hubiéramos hecho el trayecto por transporte público.
Después de unas 4 horas embutidos, con una parada intermedia incluida, llegamos al embarcadero Pak Bara. De ahí partían los barcos rápidos a la isla de Koh Lipe.

Estábamos casi en la frontera con Malasia. Nos esperaban dos horas de travesía que al final resultó muy buena. Una vez llegamos a la isla paramos en un embarcadero que hay enfrente de la playa de Pattaya pues de otra manera, el barco, por dimensiones, encallaría. Allí descargamos las mochilas para cargarlas de nuevo en alguna de las típicas long-tail boats que nos estaban esperando. Ahora sí….ya estábamos en la isla. Cargados con nuestras amigas las mochilas, fuimos caminando por la famosa Walking street desde Pattaya beach a Sunrise beach que habíamos leído que era más bonita. Cansados de ir cargados a mitad de calle vimos unos bungalows de Bamboo a 15 euros la noche. Los vimos, no nos disgustaron y nos quedamos allí, pagando por anticipado esa noche y dos más (errorrr). Ya sin bártulos nos fuimos a conocer la playa más cercana, la Sunrise beach. Preciosa. Arenas blancas, mar turquesa, playa infinita (bueno, casi). Aprovechamos el paseo para preguntar precios de bungalows, a modo de curiosidad. Por lo leído en guías, no teníamos la mínima esperanza de encontrar ningún alojamiento por debajo de 25-30€. Pero mira tu que, casi a la primera de cambio, encontramos unos bungalows por 15€. Además situados a 20 metros del mar, todos de Bamboo, bastante separados entre sí y con acceso directo a la Walking Street. Era el Varine Resort. Continuamos paseando hasta el final de la playa, quedándonos boquiabiertos a cada metro que dábamos con el entorno que nos rodeaba. ¡Qué bonito!. De postal.

Al día siguiente le lloramos poco al dueño del hostel donde habíamos dormido esa primera noche y conseguimos que nos devolviera el dinero de las otras dos. Nos trasladamos de inmediato al ‘resort’ de la playa. ¡Que a gusto se estaba en este rincón de la isla!. Tranquilo, a un minuto de la playa y al lado de la calle principal. Ese día nos lo pasamos disfrutando de la playa, el mar y un garito muy chulo al lado del resort, el Forradiving que también estaba delante del mar. Además tenía cerveza a buen precio e internet. Allí conocimos a Sandra, una chica encantadora que repartía su temporada de trabajo en hostelería entre Formentera y Koh Lipe….¡casi nada!. Día muy tranquilo y bonito.

Los días siguientes transcurrieron de forma muy similar, o sea, de manera totalmente relajada. Desayunábamos en la terraza del bungalow, cereales comprados la noche anterior en el Seven Eleven o bien nos pegábamos el gustazo del estupendo desayuno del Forradiving. Luego íbamos a alguna de las playas con nuestros equipos de snorkel. Os recomendamos especialmente la de nuestro resort, la Sunrise beach y otra muy pequeñita que descubrimos, la Pitiusas beach. Es una playa pequeña de arena blanca y mar y vistas espectaculares. Ofrece un excelente snorkel con agua por la cintura. Además estábamos prácticamente solos. Allí tenía montado un resort un español, Juanma, muy amable, al cual conocimos en el bar de su negocio mientras leíamos en su carta, totalmente boquiabiertos, palabras que a esas alturas nos resultaban tan extrañas como ‘tapas’, ‘albóndigas’, jamón’ etc. ;-). Estuvimos un buen rato intercambiando experiencias vitales. 

Por las tardes, tras la correspondiente siesta, íbamos un rato a nuestra playa (buena hora también para el snorkel). Luego íbamos al Forradiving a tomar la cervecera y conectarnos a internet, mientras veíamos el atardecer. Si no, nos acercabamos a la Walking street. En uno de estos paseos conocimos a Javi, pamplonés dueño del resort The Box y auténtico ‘español en el mundo’. Salió en el famoso programa de La1, gracias al cual la isla había incrementado la presencia de turistas españoles. The Box esta situado en plena calle principal y ofrece, además de alojamiento, comida española en su restaurante. Le comentamos la posibilidad de trabajar allí por un mes o algo así pero nos dijo que necesitaba gente para toda la temporada. Una lástima. No obstante, se prestó a  que pudieramos filmar en su cocina la preparación de algún plato. De esta manera nos invitó al día siguiente a ver como su cocinera tailandesa preparaba la comida (auténtica Tai) para los empleados. Experiencia increíble. Además al final nos invitó a comer con ellos. 
Las noches las pasábamos viendo alguna peli en la terraza. Eso si ‘Lo imposible’ estaba prohibida hasta que saliéramos de la zona. 
Era inevitable pero el final tenía que llegar. El día 15 de diciembre, con bañador y manga corta iniciamos nuestra salida de Koh Lipe. Volver, volveremos pero la isla no será igual. Nos dijeron que estaba creciendo demasiado y en la construcción empezaba a dominar el cemento. En fin, aún así con vamos con un grandísimo recuerdo.

Resumen de los costes
Total gasto para 2 personas, 5 días: 205,17€
– Autobús + ferry: 43,96€
– Hostel: 68€
– Comidas: 60,35€
– Kayak: 11,33€
– Varios: 21,53€
Total gasto por persona, 5 días, 20,52€/persona/día