Nuestro vuelo de Sydney (Australia) a Christchurch (Nueva Zelanda) salió con retraso lo cual nos alegraba pues, en teoría, suponía llegar más tarde a Christchurch y en definitiva menos horas de espera hasta coger la caravana. Pues no. Llegamos incluso un pelín antes de hora y sobre las 12:45 ya estábamos en la sala de llegadas del aeropuerto.

Nos quedaban casi 8 horas de espera. Primero de todo fuimos a sacar dinero. Después aprovechamos que había un mostrador de Vodafone abierto a esas horas y compramos una tarjeta SIM para el móvil libre (16€, 500M y
100 minutos de llamadas) y un pendrive con internet para el portátil (39,5€, 1 GB y el pendrive libre). Tema comunicaciones solventado. Luego fuimos al centro de información turística que estaba en el aeropuerto (i-site) a recoger folletos de lo que se podía hacer en el país así como guías. Todo gratis :-). Con todo esto solucionado sólo cabía esperar a las 8 para llamar a la empresa de la caravana para que nos vinieran a buscar. Era la 1:30.

Como pudimos nos acomodamos en las butacas de la sala (al menos no éramos los únicos) y mal dormimos hasta las 8. Llamamos al teléfono gratuito de la empresa y en 5 minutos estábamos en sus oficinas, muertos de frío. Lo normal era pleno invierno. Hicimos todas las gestiones del check-in, incluida pagar una fianza de 3.000€, y nos dieron los papeles de la furgoneta. Todo lo que debes saber sobre su funcionamiento lo tienes explicado en un folleto de 2 hojas. Explicaciones extras, 30€. Bueno en el caso de las cadenas te dan, si quieres te hacen una explicación in-situ gratis. Y también te regalan 2 pastillas para el WC. Fuimos al parking a por nuestra campervan. Era algo vieja pero más grande que lo que habíamos pedido. Estuvimos la revisando por dentro la caravana. Estaba perfectamente equipada: manta grande de lana de Merino, sábanas, fundas, 2 nórdicos…además de cubertería, vajilla y demás utensilios. Revisado todo, nos pusimos en marcha.

Las primeras sensaciones de conducir un campervan de 6 metros y encima por la izquierda fueron de desesperación. Después del tute en moto de Anna, esta vez me tocaba a mi. Encima nada más salir del aeropuerto eran todo rotondas. Y nervios, y algún chillido ;-). Menos mal que el súper no estaba lejos. Fuimos al Pack’n’Save que es el más barato e hicimos nuestra primera gran compra. Bastante bien de precio aunque nos llamó poderosamente la atención el alto precio de frutas y verduras. Compramos además un adaptador de USB para el mechero del coche y así poder tener los móviles cargados. Y fundamental la aplicación “Mapswithme” y “Wiki camps” en el móvil para no tener que alquilar un GPS y no perderse. Total con la historia, casi no habíamos hecho 4 km y ya llevábamos bastantes dólares gastados, jajaja.
La siguiente cuestión era donde pasar la noche. No teníamos intención inicial de gastarnos ni un dólar en campings de pago. Preguntando nos hablaron de un Prado en Tai Tapui, cerca de Christchurch donde pasar la noche. Con esta información clara fuimos a visitar Christchurch.
Dejamos la campervan aparcada cerca del centro y seguimos andando. La ciudad nos llamó la atención porque apenas había edificios altos. Era casi todo casas bajas. El centro estaba en plena reconstrucción, después del terrible terremoto de febrero de 2011. Algunos edificios históricos estaban intactos pero la mayoría estaba en pleno proceso de reparación. Otros como la catedral estaba simplemente apuntalada. Una pena. Además se respiraba en la ciudad como un ambiente un poco desolador. Había muy poca gente por la calle. Dimos una vuelta por el centro siguiendo la vía del tranvía y volvimos para la campervan.

Nos pusimos en marcha rumbo a Tai Tapu. Llegamos enseguida y el prado estaba al lado del pueblo. ¡Que emoción! Era nuestra primera noche a bordo. La verdad es que el sitio estaba genial, incluso con baños. La presencia de 2 caravanas más, nos dio tranquilidad. Cenamos y al poco vino un señor a hablar con nosotros. Era el dueño del terreno. Nos pidió 3 € por acampar y como nos pareció más que razonable, le pagamos. Y a eso de las 6 de las tardes nos fuimos a dormir. Llevábamos 2 días casi sin dormir y estábamos reventados pero muy felices de estar aquí 😉

Para ver gastos, id al último post (etapa 28)