Una pequeña visión el mundo :)

Una pequeña visión el mundo 🙂

No confundas nunca el viaje con el turismo.

El turista es un hombre que ve. Pero no sabe mirar. Filma constantemente y retrata. Pero es incapaz de contemplar. Pasa. Pero no se queda nunca en ninguna parte. Y lo que es peor: nada le entra dentro. Vive en la superficie, donde reina la confusión de las lenguas. Y no escucha la palabra única, irrepetible, de cada una de las cosas que codicia llevarse a cambio de dinero. No. El turista no es interesante. Cree que la vida es espectáculo.

El viajero es siempre interior: trabajo del espíritu. El viaje es apertura al mundo, ancho, como el horizonte, desconocido, azaroso, fantástico. Anda que andarás, emerge un continente inédito.

Somos en la medida que nos hacemos. Que caminamos. Porque no somos: aprendemos a ser cada día. Nos harán falta algunas cosas para el viaje. No muchas. Un zurrón vacío. Un fuerte, terco deseo. Una estrella. Nada más.Quizás una flor. Verás a las fuentes. Comerás lo que te den, que no será mucho. Dormirás al raso. Al fin y al cabo, lo que importa, más que la meta, es el camino. En si te suena los perros cuando bordean casas relucientes, tentadoras,no detener el paso ni tengas miedo. Suena porque caminas! Y si, al verte pasar, se ríen de ti, enhorabuena: es el miedo de los cojos que querrían todos quieto.

Todo caminando, preocúpate sólo del camino.