Volcanes, bosques de laurisilva, playas salvajes, pueblos con encanto y gastronomía diferente y muy sabrosa. Así fue nuestro viaje de tres semanas por las islas occidentales del archipiélago, una ruta que nos permitió descubrir cuatro islas muy diferentes entre sí y disfrutar de Canarias más allá de sus playas más conocidas.

Canarias es uno de esos destinos que siempre apetece visitar, pero en el que resulta difícil decidir qué hacer cuando dispones de unos cuantos días. ¿Dedicar el viaje a una sola isla o aprovechar para conocer varias? ¿Alquilar coche o moverse en transporte público? ¿Buscar playas o adentrarse en sus paisajes volcánicos?

Nosotros lo teníamos claro: queríamos aprovechar las tres semanas para conocer Tenerife, La Palma, La Gomera y El Hierro, combinando naturaleza, senderismo, patrimonio, pueblos y gastronomía. Y, como en todos nuestros viajes, intentamos hacerlo por libre, organizando los desplazamientos y buscando alojamientos que nos permitieran conocer cada isla sin gastar más de lo necesario.

El resultado fue un recorrido muy completo, con caminatas entre bosques húmedos, miradores sobre paisajes volcánicos, piscinas naturales, pueblos históricos y una larga lista de platos típicos que fuimos probando por el camino.

Nuestra ruta de tres semanas por Canarias

Antes de entrar en detalle, esta fue la distribución de nuestro viaje, desde el 24 de julio hasta el 14 de agosto.

  • Tenerife: primera toma de contacto en el sur y, posteriormente, visitas a La Laguna, Anaga, Puerto de la Cruz, La Orotava y el Parque Nacional del Teide.
  • La Palma: Santa Cruz de La Palma, el Cubo de La Galga, el Charco Azul, el Roque de los Muchachos, la zona volcánica de Cumbre Vieja, la Caldera de Taburiente y varios pueblos costeros.
  • La Gomera: San Sebastián, el Parque Nacional de Garajonay, Vallehermoso, Agulo, Hermigua y sus paisajes de montaña.
  • El Hierro: el valle de El Golfo, piscinas naturales, acantilados, bosques, paisajes volcánicos y pequeños pueblos costeros.

Nos movimos combinando aviones entre Tenerife y La Palma, ferris entre las islas y autobuses públicos. Para las visitas más alejadas o para aprovechar mejor el tiempo, alquilamos coches en La Palma, La Gomera, El Hierro y Tenerife.

Nuestra recomendación es reservar con antelación los transportes entre islas y organizar bien los días de coche. Aunque Canarias cuenta con transporte público, alquilar un coche facilita mucho el acceso a determinados miradores, senderos y rincones naturales.

Tenerife: nuestra primera toma de contacto con Canarias

Los Cristianos y el sur de Tenerife

Llegamos al aeropuerto de Tenerife Sur el viernes 24 de julio, procedentes de Valencia. Después de trasladarnos en autobús hasta nuestro alojamiento, el Hostal Andrea’s, aprovechamos el resto de la jornada para empezar a conocer Los Cristianos.

Es una buena zona para una primera noche si aterrizas en el sur de la isla y no quieres complicarte con desplazamientos largos nada más llegar. Aquí encontramos playas, paseo marítimo, restaurantes y un ambiente muy turístico, quizás demasiado.

Además de pasear junto al mar, nos acercamos a visitar la Montaña Guaza y realizar un recorrido circular de aproximadamente una hora por la Montaña Chayofita. Son dos referencias interesantes para quienes quieran combinar la costa con algo de naturaleza sin alejarse demasiado de Los Cristianos.

El alojamiento estaba bien situado para movernos por la zona, aunque la cama no resultó especialmente cómoda, detalle importante después de un día muy laaaaargo.

Al día siguiente nos esperaba nuestro primer cambio de isla.

La Palma: la isla de Canarias más espectacular

La Palma era la razón principal, a priori, de nuestro viaje. Es una isla especialmente interesante para quienes disfrutan caminando, contemplando paisajes y descubriendo lugares en los que la naturaleza tiene mucho protagonismo. Y para los loquitos de los volcanes 😉 Pasamos varios días explorándola, primero utilizando el transporte público y después con coche de alquiler. Esta combinación nos permitió visitar tanto su capital como algunos de sus rincones naturales más conocidos.

Santa Cruz de La Palma: historia junto al mar

El sábado 25 de julio volamos desde Tenerife Sur hasta La Palma. Una vez instalados en nuestro alojamiento, el HolidayTime, dedicamos el resto del día a recorrer Santa Cruz de La Palma.

La capital palmera merece un paseo tranquilo. Uno de sus principales atractivos son las fachadas tradicionales que encontramos junto al paseo marítimo, una imagen muy característica de la arquitectura canaria. Continuamos por la plaza de España, la iglesia de El Salvador y la calle Real, una de las principales arterias comerciales e históricas de la ciudad. También nos acercamos al castillo de Santa Catalina y al mirador de la Concepción, desde donde se puede contemplar el entorno de la capital. Los miradores son esenciales para hacerte una idea de la ciudad.

Otro lugar interesante es el mercado de La Recova, perfecto para acercarse a los productos locales y conocer un poco mejor la vida cotidiana de la isla. Nos flipan los mercados locales, la verdad.

Nos alojamos en el HolidayTime, en un edificio histórico junto al mar. El desayuno tipo bufé estuvo muy bien y el trato fue perfecto. Para una estancia en la capital, es una opción que merece la pena considerar si buscas estar bien situado.

santa cruz de la palma

Santa Cruz de la Palma

El Cubo de La Galga: un paseo por la laurisilva

El domingo nos esperaba uno de los paisajes más característicos de La Palma: el bosque de laurisilva.

Desde Santa Cruz utilizamos el autobús de la línea 100 para acercarnos al Cubo de La Galga, donde realizamos una ruta lineal para contemplar este tipo de bosque húmedo.

La laurisilva es uno de esos paisajes que sorprenden a quienes asocian Canarias exclusivamente con terrenos volcánicos secos y playas. Aquí el ambiente cambia por completo: vegetación frondosa, humedad, árboles cubiertos de musgo y senderos que discurren bajo un manto vegetal.

Es una visita muy recomendable para los amantes de la naturaleza. Eso sí, conviene ir bien equipado.

cubo de la galga la palma

Cubo de la Galga

Los Sauces, Charco Azul y San Andrés

Después de la caminata, continuamos en autobús hasta Los Sauces. Desde allí nos desplazamos a pie, aproximadamente media hora, hasta el Charco Azul, entre cultivo muy extensos  de plataneras. Este conjunto de piscinas naturales es uno de los lugares más conocidos del norte de La Palma. Es una buena parada para refrescarse después de una caminata.

Posteriormente, continuamos con un paseo costero precioso hasta San Andrés, una pequeña localidad con mucho encanto, donde comimos (La Placita Food and Coffee). Al terminar, regresamos en autobús a Santa Cruz. Fue un día en el que combinamos senderismo, baño y visita a pueblos utilizando solo transporte público.

charco azul la palma

Charco Azul

El mirador de la Concepción y Los Cancajos

El lunes recogimos el coche de alquiler en Cicar, en la estación marítima de Santa Cruz de La Palma. Disponer de vehículo nos permitió visitar varios lugares que resultan más cómodos de recorrer por carretera. Volvimos al mirador de la Concepción, nos acercamos al mirador de la Cumbre y visitamos el entorno del Parador, donde nos tomamos un café con vistas excepcionales que nos supo a gloria.

Terminamos la jornada en la playa de Los Cancajos, una zona costera cercana a la capital, salvaje y preciosa, que permite disfrutar del mar sin alejarse demasiado. Allí probamos la famosa morena.

Nuestro consejo es aprovechar los días de coche para agrupar visitas por zonas. Las carreteras de montaña son lentas así que no conviene calcular los tiempos únicamente por los kilómetros.

playa los cancajos

Playa los cancajos

El Roque de los Muchachos: por encima de las nubes

El martes nos levantamos temprano para dirigirnos muy temprano al Roque de los Muchachos, uno de los lugares imprescindibles de La Palma. En nuestro planning habíamos anotado la necesidad de madrugar debido a unas obras en la carretera y pasar por el kilómetro 19 antes de las nueve de la mañana, para no quedarnos cortados. Si vais a realizar una visita similar, comprobad siempre las restricciones de circulación y las condiciones de acceso vigentes.

El Roque de los Muchachos se encuentra en la parte más elevada de la isla y ofrece unas vistas extraordinarias de la Caldera de Taburiente y de los paisajes montañosos palmeros. Es también una zona muy conocida por sus instalaciones de observación astronómica. La visita que teníamos prevista incluía un pequeño paseo hasta el mirador. No es necesario plantearse una gran caminata para disfrutar de este entorno, aunque hay que tener en cuenta la altitud, el viento y los cambios de temperatura. El paisaje te deja boquiabierto. La carretera de acceso ya forma parte de la experiencia: el paisaje va cambiando a medida que se gana altura y la vegetación deja paso a un terreno cada vez más montañoso.

observatorio roque muchachos

Observatorio Roque de los Muchachos

roque de los muchachos

Vistas de la Caldera de Taburiente desde el Roque de los Muchachos

Cumbre Vieja y el volcán Tajogaite

El miércoles reservamos la jornada para una visita guiada a la zona de Cumbre Vieja, con especial atención al volcán Tajogaite, surgido durante la erupción de 2021. Nos encantan los paisajes de este tipo. Esta es una de las visitas que mejor ayudan a comprender la fuerza del vulcanismo en Canarias. El paisaje volcánico reciente tiene una personalidad completamente distinta a la de los bosques húmedos o los miradores de montaña que habíamos conocido en los días anteriores. Para la zona hay que recurrir a un tour y respetar estrictamente las zonas de acceso permitido. La situación del terreno y las restricciones pueden cambiar, por lo que conviene consultar la información oficial antes de organizar la excursión.

Pasamos la noche en el Apartamento Vista Plaza, en Los Llanos de Aridane. Era un apartamento completo y céntrico, una base práctica para continuar explorando el oeste de la isla.

Volcán Tajogaite

Volcán Tajogaite

Volcán Tajogaite de cerca

Cráter volcán Tajogaite

La Cumbrecita: una de las mejores vistas de la Caldera

El jueves nos dirigimos por nuestra cuenta al mirador de La Cumbrecita, otro de los lugares destacados de La Palma. Habíamos reservado el aparcamiento para la franja de las nueve de la mañana a las doce del mediodía. Este detalle es importante: el acceso en vehículo a determinados puntos del Parque Nacional de la Caldera de Taburiente está regulado y conviene comprobar las condiciones y reservas necesarias.

Desde allí teníamos prevista una ruta circular de unos tres kilómetros, con una duración aproximada entre una hora y una hora y media. El itinerario incluía los miradores de Las Chozas y Lomo de las Chozas, desde donde se obtienen magníficas perspectivas de la Caldera. Es una alternativa muy interesante para disfrutar de un paisaje de montaña espectacular sin tener que afrontar una ruta excesivamente larga. Aun así, hay que valorar el desnivel, el estado del sendero y las condiciones meteorológicas.

mirador cumbrecita

Mirador Caldera Taburiente desde el mirador de la cumbrecita

Después de la caminata nos dirigimos hacia Puerto Naos, donde teníamos previsto disfrutar de la costa y la rica gastronomía local, y terminamos visitando Tazacorte. Este último es un buen lugar para pasear y descubrir otra cara de La Palma, con su ambiente costero.

Poris de Candelaria: un rincón especial

El viernes reservamos parte de la jornada para Poris de Candelaria, en el municipio de Tijarafe. Es un lugar simplemente único: un pequeño núcleo de construcciones tradicionales junto al mar, encajado bajo una enorme cavidad natural.

poris de candelaria

Localidad de Poris de Candelaria

Recomendación: contratar un taxi para acceder. La carretera y el tramo final requieren atención y mucha experiencia, así que los 50€ del taxi bien valían una bajada y subida tranquila. Poris de Candelaria es una visita especialmente atractiva para quienes disfrutan de los paisajes costeros diferentes y de los rincones especiales y únicos.

Después regresamos a Santa Cruz de La Palma, donde pasamos la última noche antes de abandonar la isla.

El sábado aprovechamos la mañana para dar un último paseo, disfrutar de la playa y hacer algunas compras. A las ocho de la tarde volamos de vuelta a Tenerife.

La Palma nos había ofrecido una combinación magnífica de bosques, volcanes, senderos, miradores y pueblos. Realmente impresionante pero todavía quedaban dos islas por descubrir.

La Gomera: el corazón verde de Canarias

El domingo 2 de agosto nos trasladamos en ferry desde Tenerife hasta San Sebastián de La Gomera.

La Gomera tiene una personalidad propia. Su interior montañoso, sus barrancos y sus bosques contrastan con las zonas costeras y con los paisajes volcánicos más áridos de otras islas. Es un destino especialmente recomendable para quienes disfrutan de las rutas a pie y de los lugares tranquilos y la naturaleza frondosa.

San Sebastián de La Gomera

Nada más llegar, dedicamos la jornada a conocer San Sebastián, la capital insular. Entre los lugares que teníamos anotados estaban la Torre del Conde, el malecón, la plaza de la Constitución y la iglesia de la Asunción. También queríamos pasear por los barrios de Triana y Vegueta.

Es una buena manera de comenzar la visita a La Gomera antes de adentrarse en las carreteras de montaña y los espacios naturales del interior.

Nos alojamos en Villa Gomera, en un apartamento amplio y céntrico. Al día siguiente recogimos el coche en el muelle para comenzar la parte más natural del viaje.

torre del conde

Torre del Conde

El Parque Nacional de Garajonay

El lunes lo dedicamos principalmente al Parque Nacional de Garajonay, uno de los grandes atractivos de La Gomera. Este espacio natural destaca por sus bosques de laurisilva, sus senderos y sus paisajes húmedos. Caminar por aquí es una experiencia muy diferente a la de recorrer un terreno volcánico abierto: la vegetación envuelve el camino y crea un ambiente casi mágico, de verdad.

En nuestro planning seleccionamos varios itinerarios:

  • Ruta 17, desde el aparcamiento de Pajarito hasta el Alto de Garajonay: aproximadamente una hora.
  • Ruta 6, circular Laguna Grande II, alrededor de una hora.
  • Ruta 5, las Creces: aproximadamente una hora y media.

La idea fue combinar varias caminatas con paradas en algunos de los puntos panorámicos de la isla, como el mirador de la Degollada de Peraza y el entorno del Roque de Agando. A la vuelta del Valle del Gran Rey, nos flipó tanto el paisaje que hicimos otra ruta en la laurisilva antes de continuar, la Cañada de Jorge, de una hora.

Garajonay

Bosque de laurisilva (PN Garajonay)

Valle Gran Rey y sus playas

Por la tarde nos desplazamos hacia la costa para conocer algunas de las playas de Valle Gran Rey. La bajada es brutal.

Tenía especial interés la playa de las Vueltas, donde habíamos anotado la posibilidad de observar mantas en el agua, cosa que no ocurrió porque ha de ser por la mañana, cuando llegan los pesqueros a puerto. También visitamos la playa de La Calera y la playa del Inglés, a las que se accede mediante un paseo a pie. Estas playas ofrecen una perspectiva diferente de La Gomera, con un ambiente más relajado y paisajes que invitan a quedarse un rato junto al mar.

Esa noche nos alojamos en Rural Gomera, un apartamento muy completo, aunque bastante aislado. Es una cuestión importante al elegir alojamiento en una isla montañosa: un lugar apartado puede ser muy agradable, pero conviene valorar las distancias y la disponibilidad de servicios cercanos.

valle gran rey

Valle del gran rey

Vallehermoso, Agulo y el mirador de Abrante

El martes continuamos explorando el norte de La Gomera. Nuestra primera referencia era Vallehermoso, un municipio rodeado de montañas y paisajes verdes. Es una buena parada para conocer el interior de la isla y disfrutar de sus carreteras panorámicas. Muy bonito.

Después nos dirigimos a Agulo, uno de los pueblos más atractivos de La Gomera, con sus casas tradicionales y su emplazamiento sobre la costa. Allí comimos en Casa Tomasín. Bueno, bonito y barato.

Cerca de allí se encuentra el mirador de Abrante, conocido por su pasarela de cristal suspendida sobre el paisaje, con unas vistas escandalosas. El precio que teníamos anotado eran 3€ pero no nos cobraron nada. La panorámica desde esta zona es uno de los motivos para recorrer el norte de la isla, especialmente si el día ofrece buena visibilidad.

También dedicamos tiempo a pasear por el propio Agulo, una localidad que merece algo más que una parada rápida para hacer fotografías.

Esa noche dormimos en Bella Vista, unos apartamentos sencillos pero con grandes vistas al mar.

mirador de abrante

Mirador de Abrante

agulo

Agulo

Hermigua y el Pescante

El miércoles 5 de agosto visitamos el Pescante de Hermigua antes de abandonar La Gomera.

Este enclave costero está relacionado con la historia de las comunicaciones marítimas y de la actividad agrícola de la isla. El entorno de Hermigua, con sus barrancos y laderas verdes, resulta muy representativo de la geografía gomera.

pescante hermigua

Pescante de Hermigua

Al mediodía dejamos el coche y tomamos el ferry de regreso a Tenerife. Desde allí enlazamos con otro barco rumbo a El Hierro.

La Gomera nos había permitido descubrir una Canarias más verde, montañosa y tranquila. La siguiente isla nos esperaba con un paisaje todavía más especial.

El Hierro: naturaleza salvaje de Canarias

Llegamos a El Hierro el miércoles por la tarde y recogimos el coche en el puerto. Desde allí nos trasladamos hasta La Frontera, donde nos alojamos en la pensión El Guanche.

El Hierro es una isla especialmente interesante para quienes buscan naturaleza, tranquilidad y paisajes diferentes. Aquí las distancias pueden parecer pequeñas, pero las carreteras de montaña y las curvas hacen que algunos desplazamientos requieran más tiempo del esperado.

Durante tres jornadas completas organizamos un recorrido por miradores, piscinas naturales, bosques, playas y enclaves históricos.

El valle del Golfo y el mirador de La Peña

El jueves comenzamos por el mirador de La Peña, uno de los lugares más interesantes para contemplar el valle de El Golfo y que te deja boquiabierto. El mismo mirador hay un restaurante diseñado por el arquitecto canario César Manrique. Es un «must». Desde aquí se puede apreciar la singular configuración del paisaje, con las laderas que descienden hacia la costa y las formaciones volcánicas que caracterizan buena parte de la isla. Y si hay suerte el mar de nubes.

valle del golfo

Vistas del Golfo desde el mirador de la Peña

La Maceta y el Charco Azul

Después nos dirigimos a La Maceta, un conjunto de piscinas naturales acondicionadas para el baño. El Hierro tiene numerosos enclaves costeros en los que la roca volcánica y el océano crean espacios de baño muy diferentes a las playas de arena convencionales.

Continuamos hacia el Charco Azul, otro de los lugares más conocidos de la isla. Aquí el paisaje volcánico y el agua forman una combinación especialmente atractiva.

Nuestra recomendación es consultar siempre el estado del mar y las indicaciones locales antes de bañarse. Las piscinas naturales pueden verse afectadas por el oleaje, incluso cuando desde tierra el agua parece tranquila.

la maceta

La Maceta

el charco azul el hierro

El charco azul

Pozo de la Salud y playa del Verodal

El recorrido continuó hacia el Pozo de la Salud. De este último emerge agua con buenas propiedades medicinales. Desde allí, cogiendo una carretera de piedra en buen estado se accede a la playa del Verodal, que destaca por su aspecto volcánico y sus tonos rojizos, que la convierten en una de las playas más llamativas de El Hierro.

En general merece la pena no tener prisa. Las carreteras de El Hierro forman parte de la experiencia, pero también obligan a planificar las jornadas con cierta flexibilidad.

pozo de la salud

Pozo de la salud

playa del verodal

Playa del Verodal

El faro de Orchilla y el meridiano cero

Desde la costa nos desplazamos hacia el faro y el puerto de Orchilla.

Este lugar tiene un significado histórico especial por su relación con la antigua referencia del meridiano cero. Antes de que se adoptara Greenwich como referencia internacional, la isla de El Hierro ocupó un lugar destacado en la cartografía europea. En el entorno también se encuentra el monumento conmemorativo al meridiano, otra parada interesante para quienes disfrutan de los lugares con historia.

faro de orchilla

Faro de Orchilla

monumento meridiano cero

Monumento al Meridano Cero

El Sabinar y la ermita de Nuestra Señora de los Reyes

Continuamos hacia El Sabinar, donde crecen las características sabinas modeladas por el viento. Estas formas retorcidas son una de las imágenes más reconocibles de El Hierro. Algunas de las sabinas han adquirido siluetas espectaculares, inclinadas por la fuerza constante de los vientos alisios.

Muy cerca se encuentra la ermita de Nuestra Señora de los Reyes, un lugar de gran importancia para la isla y punto de referencia de su tradición religiosa.

sabina

Sabina milenaria

El Julan y sus grabados rupestres

Otra de las visitas a realizar fue el Parque Cultural de El Julan, donde se conservan grabados rupestres realizados por los antiguos habitantes de la isla. 

julan

Yacimiento El Julan

La Llanía: un paseo entre vegetación y volcanes

El viernes 7 de agosto comenzamos la jornada con un recorrido por la zona de La Llanía, para el que habíamos previsto aproximadamente una hora. Es una buena forma de conocer otra cara de El Hierro, combinando vegetación tipo laurisilva y paisajes de origen volcánico.

Uno de los grandes atractivos de esta isla es precisamente la variedad de ambientes que se pueden encontrar en un espacio relativamente reducido: zonas verdes y húmedas, áreas abiertas, bosques y terrenos volcánicos.

sendero de la llanía

Sendero de la zona de la Llanía

Tacorón y La Restinga: el sabor marinero de El Hierro

Después de la caminata nos dirigimos a la playa de Tacorón, uno de los enclaves costeros con más encanto. Aprovechamos para pegarnos un remojón muy agradable. 🙂 

Desde allí continuamos hasta La Restinga, una localidad marinera situada en el extremo sur de la isla. Este era uno de los puntos gastronómicos importantes de nuestro recorrido. Evidentemente es obligado probar el pescado local del día.

Después de la comida y del paseo por el puerto, continuamos hacia el mirador de Las Playas y el mirador de Isora, desde donde se puede contemplar también el Roque de Bonanza. Terminamos la jornada acercándonos al Árbol Garoé, uno de los símbolos históricos de la isla, ligado a la importancia del agua en un territorio condicionado por la escasez de precipitaciones.

El sábado por la mañana devolvimos el coche y embarcamos rumbo a Tenerife. Dejábamos atrás una isla de paisajes sorprendentes, carreteras sinuosas y una tranquilidad difícil de encontrar en destinos más concurridos.

playa del tacorón

Playa del Tacorón

Tenerife: La Laguna, Anaga y el norte de la isla de Canarias

Después de conocer La Palma, La Gomera y El Hierro, regresamos a Tenerife para dedicar los últimos días a una parte importante de la isla que todavía teníamos pendiente. Al ser la isla más grande, Tenerife tiene una enorme diversidad de paisajes y localidades. En nuestro recorrido final combinamos patrimonio urbano, senderismo, pueblos históricos, gastronomía y la visita al Teide.

San Cristóbal de La Laguna

El sábado 8 de agosto viajamos en autobús desde Los Cristianos hasta La Laguna, donde nos alojamos en Room27. La Laguna es una ciudad histórica muy agradable. Su casco antiguo conserva un patrimonio arquitectónico que permiten descubrir otra faceta de Tenerife, más allá de sus playas y zonas turísticas.

Durante nuestra visita recorrimos el centro histórico, visitamos el mercado municipal y aprovechamos parar tapear y probar el vino y la cerceva locales en el mismo mercado. Como siempre el mercado es una buena referencia para quienes disfrutan con los productos locales y con el ambiente de las ciudades canarias.

La Laguna de San Cristobal

La Laguna

El macizo de Anaga: una ruta entre montañas y bosque

El domingo reservamos la jornada para el macizo de Anaga, una de las zonas naturales más atractivas de Tenerife. Nos desplazamos en autobús hasta el mirador del Pico del Inglés, desde donde teníamos previsto comenzar la ruta PR-TF 10 en dirección a Punta del Hidalgo. Anaga ofrece un paisaje muy diferente al del sur de Tenerife. Aquí encontramos montañas abruptas, vegetación exuberante y carreteras que serpentean entre barrancos. La ruta es espectacular pero al ir bajando casi todo el rato castiga bastante las rodillas.

Anaga

Bosque de laurisilva en Anaga

Puerto de la Cruz: ambiente marinero y calles históricas

El lunes 10 de agosto nos desplazamos en autobús hasta Puerto de la Cruz. Comenzamos por la plaza del Charco y el puerto pesquero, dos referencias para conocer el ambiente de la ciudad. Después paseamos por sus calles históricas y por el barrio de La Ranilla, conocido por sus murales urbanos.

Puerto de la Cruz es una buena base para conocer el norte de Tenerife, tanto por su ambiente como por su conexión con otros lugares de interés.

puerto de la cruz

Puerto de la Cruz

La Orotava: arquitectura tradicional y gastronomía canaria

Desde Puerto de la Cruz fuimos a La Orotava, una de las localidades que más interés despiertan cuando se quiere conocer el patrimonio histórico de Tenerife. En nuestro recorrido por la ciudad visitamos la Casa de los Balcones, los molinos de gofio, la plaza del Ayuntamiento, la iglesia de Nuestra Señora de la Concepción y los jardines Victoria. Lo mejor de La Orotava es perderse por sus calles empedradas, contemplar las casas tradicionales y detenerse en los edificios históricos. Es un lugar para recorrer sin prisas, fijándose en los balcones, las fachadas y los detalles arquitectónicos.

Pero también era una parada importante desde el punto de vista gastronómico. Aquí queríamos probar dos platos muy representativos de la cocina canaria: la ropa vieja y la morena frita. La ropa vieja es un guiso tradicional que suele prepararse con garbanzos, carne y verduras, con distintas variantes según la zona y la receta familiar. Es un plato contundente y sabroso, perfecto para recuperar fuerzas después de una jornada de visitas. La morena frita, por su parte, permite acercarse a la tradición marinera del archipiélago. Su textura y sabor la convierten en una propuesta interesante para quienes buscan descubrir pescados menos habituales en la península.

Después regresamos a Puerto de la Cruz, donde fuimos a conocer el Lago Martiánez y la zona de Playa Jardín, junto al castillo de San Felipe. Por la noche recogimos el coche de alquiler para preparar la jornada siguiente.

La orotava

La Orotava

El Parque Nacional del Teide

El martes 11 de agosto era para nosotros uno de los días más esperados del viaje, sin duda ninguna. Habíamos reservado previamente (importante y más en agosto) el permiso para el camino PNT 10, correspondiente al sendero Telesforo Bravo, para las tres de la tarde. La jornada exigía madrugar y organizar bien los horarios para combinar la ruta de los Roques de García con la subida en teleférico y la visita al pico.

Los Roques de García

A primera hora de la mañana comenzamos la ruta circular PNT 03, de aproximadamente 3,5 kilómetros. Los Roques de García forman uno de los paisajes más reconocibles del Parque Nacional del Teide. Sus formaciones rocosas destacan sobre una gran extensión de terreno volcánico, con el Teide dominando el horizonte.

Es un recorrido muy interesante para contemplar la geología del parque y observar cómo la erosión ha modelado el paisaje a lo largo del tiempo. Aunque la distancia no es excesiva, conviene recordar que estamos a una altitud considerable. El sol puede ser intenso y la sensación térmica cambia mucho a lo largo de la jornada.

roques de garcia

Roques de García

El teleférico 

Después de terminar la ruta nos dirigimos en coche al aparcamiento del teleférico. Habíamos reservado la hora de subida para tener suficiente tiempo para, una vez arriba, poder realizar subir y realizar los senderos PNT 11, que lleva al mirador de La Fortaleza y el PNT 12 que lleva al mirador del pico Viejo, antes de la subida al pico. Desde ambos, hay vistas magníficas del paisaje volcánico y, como la visibilidad acompañó, la experiencia resultó abrumadora.

La subida en teleférico permite acceder a una cota elevada sin tener que realizar toda la ascensión a pie. Sin embargo, es importante comprobar las condiciones meteorológicas y el funcionamiento del servicio, ya que el viento puede afectar a las operaciones.

pico viejo del Teide

Vistas del pico viejo del Teide

La subida al pico del Teide

Una vez al final del teleférico y una vez hechos los PNT 11 y 12, vino la parte más exigente de la jornada, que fue la subida por el sendero Telesforo Bravo, desde el final del teleférico, para acceder al pico. Este tramo requiere un permiso especial que debe tramitarse previamente.

Hay que tener en cuenta que la altitud del Teide hace que el esfuerzo físico para llegar el pico es mayor, aunque la distancia no es mucha. Además conviene respetar los horarios, llevar agua y ropa adecuada y seguir las indicaciones oficiales. Pese al esfuerzo, vale mucho la pena. Desde el pico y con una visibilidad normal, se ven la Gomera, La Palma, el Hierro y Gran Canaria. ¡Brutal!

Tras la visita regresamos al coche y nos dirigimos a Santa Cruz de Tenerife, donde devolvimos el vehículo. Fue una jornada larga, pero preciosa.

pico del teide

Pico del Teide

Icod de los Vinos, Garachico y Los Silos

El miércoles 12 de agosto nos desplazamos en autobús para conocer varios lugares del noroeste de Tenerife.

Icod de los Vinos y el Drago Milenario

Nuestra primera parada era Icod de los Vinos, conocido por el Drago Milenario, uno de los árboles más emblemáticos y espectacular de Canarias.

El drago tiene una presencia muy característica y forma parte del patrimonio natural de la isla. La visita es una buena excusa para recorrer también el centro de la localidad y descubrir sus calles y edificios tradicionales.

drago milenario

Drago milenario (Icod de los Vinos)

Garachico: historia y piscinas naturales

Continuamos hasta Garachico, un pueblo especialmente interesante por su historia y por su relación con el paisaje volcánico. Aquí recorrimos el casco histórico y  las estupendas piscinas naturales, uno de los atractivos más conocidos de la localidad.

Garachico es un buen ejemplo de cómo las erupciones volcánicas han condicionado el desarrollo de las poblaciones canarias. La lava transformó parte de su costa y hoy forma un paisaje que se integra en la vida cotidiana del municipio.

Es una visita que combina patrimonio, arquitectura y naturaleza en un espacio relativamente compacto.

garachico

Garachico

Los Silos y la costa volcánica

Desde Garachico continuamos hasta Los Silos, donde visitamos el casco histórico y nos acercarmos a la playa para contemplar la costa volcánica y el esqueleto de una ballena. También habíamos reservado esta jornada para observar el eclipse parcial de sol.

La costa norte de Tenerife es especialmente interesante para quienes disfrutan de los paisajes abruptos, con rocas volcánicas, acantilados y pequeñas poblaciones que conservan un carácter propio.

ballena los silos

Esqueleto de una ballena en Los Silos

Último día en Canarias

El jueves 13 de agosto regresamos a La Laguna para aprovechar las últimas horas del viaje. Volvimos al mercado municipal y después nos desplazamos a Santa Cruz de Tenerife, donde teníamos prevista una visita con el autobús turístico, de aproximadamente una hora. Es una alternativa práctica para obtener una visión general de la capital cuando se dispone de poco tiempo y no se quiere dedicar la jornada a caminar de un extremo a otro. Aprovechamos para disfrutar de los últimos paseos y cerrar una ruta que nos había llevado por cuatro islas, con paisajes y experiencias muy diferentes. El viernes 14 de agosto tomamos el vuelo de regreso desde Tenerife Norte a Valencia.

Terminaban así tres semanas de viaje por Canarias, con una mezcla de naturaleza, patrimonio, gastronomía y desplazamientos que nos permitió conocer una parte importante del archipiélago.

santa cruz de tenerife

Auditorio de Santa Cruz de Tenerife

Gastronomía de Canarias: platos que merece la pena probar

Una de las mejores maneras de conocer un destino es sentarse a la mesa. En Canarias encontramos una cocina con personalidad propia, marcada por los productos locales, la tradición marinera y la influencia de distintas culturas. Durante el viaje fuimos probando diferentes especialidades. 

Papas arrugadas con mojo

Si hay un plato que representa la gastronomía canaria, son las papas arrugadas con mojo.

Se preparan con patatas pequeñas cocidas tradicionalmente con abundante sal, hasta que la piel queda arrugada y adquiere su aspecto característico. Suelen acompañarse de mojo rojo o mojo verde, dos salsas que aportan sabores diferentes. El rojo suele tener un carácter más intenso, mientras que el verde destaca por sus notas herbáceas (cilantro).

Es una de esas elaboraciones sencillas que merece la pena probar durante cualquier viaje al archipiélago.

papas arrugadas con mojo picón rojo

Papas arrugadas con mojo picón rojo

Queso asado

El queso asado es otra de las especialidades que probamos.

Se sirve caliente, con el exterior dorado y una textura que depende del queso utilizado. Es habitual acompañarlo de mojo, lo que permite combinar la intensidad del queso con el sabor de las salsas canarias.

Es una buena opción para compartir como entrante.

queso frito

Queso frito

Almogrote

El almogrote es una elaboración tradicional de La Gomera, preparada a partir de queso curado, ajo, aceite y otros ingredientes que aportan sabor y textura. Tiene un gusto intenso y suele servirse como una pasta para untar sobre pan.

Si os gusta el queso, es una de las especialidades que no deberían faltar en una visita a La Gomera. Además, resulta un buen producto para llevar como recuerdo gastronómico del viaje.

almogrote

Almogrote

Potaje de berros

El potaje de berros es un plato tradicional de cuchara muy vinculado a la cocina canaria.

Los berros se combinan con otros ingredientes, como patatas, verduras y legumbres, dando lugar a un guiso nutritivo y sabroso.

En nuestro recorrido lo teníamos asociado a la visita a Anaga, una zona de Tenerife donde merece la pena buscar la cocina tradicional.

Es una buena alternativa para quienes quieren probar platos de cuchara y conocer la vertiente más casera de la gastronomía del archipiélago.

Gofio

El gofio es uno de los productos más característicos de Canarias. Se obtiene a partir de cereales tostados y molidos, y forma parte de la alimentación tradicional de las islas desde hace siglos.

Puede utilizarse de muchas maneras, tanto en preparaciones dulces como saladas.

El gofio escaldado es una de las formas más conocidas de consumirlo. Se mezcla tradicionalmente con caldo caliente hasta conseguir una preparación espesa que puede acompañarse de cebolla u otros ingredientes.

Durante nuestra visita a La Orotava nos acercarmos a los molinos de gofio, una forma interesante de conocer la historia de este producto.

mousse de gofio

Mousse de gofio

Ropa vieja

La ropa vieja canaria es un plato contundente, elaborado habitualmente con garbanzos, carne y verduras.

Es una receta de aprovechamiento que tiene distintas variantes y que permite disfrutar de una cocina tradicional, sabrosa y muy ligada al ámbito doméstico.

ropa vieja

Ropa vieja

Morena frita

La morena frita es una de las propuestas marineras más particulares de la gastronomía canaria. Se prepara frita y destaca por su textura y su sabor.

Es un plato que merece la pena probar si os gusta descubrir pescados diferentes y salir de las opciones más habituales. Muy típico del norte de Tenerife.

morena frita

Morena frita

Lapas con mojo

Las lapas son moluscos que forman parte de la tradición culinaria de las islas.

Se suelen preparar a la plancha y acompañar con mojo, una combinación que potencia su sabor marino.

Son una buena opción para compartir y probar un producto muy vinculado a la cocina costera canaria.

lapas con mojo

Lapas con mojo

Carne fiesta y conejo en salmorejo

La carne fiesta es una preparación tradicional de carne de cerdo adobada con ajo, especias y otros ingredientes, que después se cocina hasta conseguir una elaboración sabrosa. Lo probamos y muy buena en La Palma.

El conejo en salmorejo, por su parte, es una receta de carne marinada en una preparación especiada antes de cocinarse.

Ambos platos permiten acercarse a la vertiente más tradicional de la gastronomía canaria, más allá del pescado y las papas arrugadas.

carne de fiesta

Carne de fiesta

Sancocho canario

El sancocho es uno de los platos tradicionales de pescado del archipiélago. Suele prepararse con pescado salado y acompañarse de papas, batata y mojo, aunque existen variaciones según la isla y la receta.

Es una de las elaboraciones que merece la pena buscar si queréis conocer la cocina tradicional canaria.

Príncipe Alberto y frangollo

La repostería en Canarias también tiene especialidades muy interesantes.

El Príncipe Alberto es un postre tradicional palmero que combina chocolate, bizcocho, frutos secos y otras preparaciones, con distintas variantes según la receta.

El frangollo, por su parte, es un dulce tradicional elaborado a partir de millo o harina de maíz, leche y otros ingredientes, como azúcar, canela o pasas.

Lo teníamos anotado entre los postres que queríamos probar durante nuestra estancia en Puerto de la Cruz.

principe alberto

Principe Alberto

Barraquito: el café canario

Es una de las bebidas más características de Canarias.

Se prepara habitualmente con café, leche condensada, leche, licor y un toque de canela y limón, aunque existen variantes.

Además de estar muy bueno, su presentación por capas lo convierte en una bebida muy reconocible.

Es una buena forma de terminar una comida o de hacer una pausa durante una jornada de visitas.

Barraquito

Barraquito

Consejos prácticos para organizar tres semanas en Canarias

Después de este viaje, hay varias cuestiones que conviene tener en cuenta si queréis organizar un viaje parecido.

  1. No intentéis verlo todo en pocos días. Cada isla tiene suficiente interés para dedicarle varios días. Si disponéis de tres semanas, combinar cuatro islas permite disfrutar de una buena variedad de paisajes sin tener que pasar cada jornada corriendo de un sitio a otro.
  2. Reservad con antelación los transportes entre islas. Los vuelos y los ferris condicionan buena parte del itinerario. Es importante coordinar horarios, especialmente cuando se enlazan dos barcos el mismo día.
  3. Combinad coche y transporte público. En las capitales y en algunos trayectos entre localidades es posible moverse en autobús. Sin embargo, para acceder a determinados miradores, senderos y zonas rurales, alquilar un coche ofrece mucha más flexibilidad.
  4. Tened en cuenta las carreteras de montaña. En islas como La Gomera y El Hierro, los kilómetros no siempre reflejan el tiempo real de desplazamiento. Las curvas, el desnivel y las carreteras estrechas obligan a conducir con calma.
  5. Planificad los senderos con información actualizada. Los accesos a espacios naturales, las reservas de aparcamiento, los permisos de senderismo y las condiciones meteorológicas pueden cambiar. Antes de salir, comprobad la información oficial.
  6. Llevad ropa para diferentes condiciones. Aunque viajamos en verano, las zonas de montaña pueden ser frescas, ventosas o húmedas. Una chaqueta ligera, protección solar y calzado adecuado resultan muy útiles.
  7. Dejad tiempo para la gastronomía. No os limitéis a comer algo rápido entre visitas. Buscad platos tradicionales, probad productos locales y reservad alguna comida para disfrutar de la cocina marinera.

¿Merece la pena hacer una ruta de tres semanas por Canarias?

Sin duda, combinar varias islas permite descubrir una Canarias muy diversa. La Palma nos ofreció bosques, volcanes y grandes miradores. La Gomera nos sorprendió con su vegetación y sus senderos. El Hierro nos permitió disfrutar de paisajes volcánicos, piscinas naturales y una tranquilidad especial. Tenerife puso el broche final con el Teide, Anaga, sus pueblos históricos y una oferta gastronómica muy variada.

Nuestro consejo es adaptar la ruta a vuestros intereses. Si os gusta caminar, dedicad más tiempo a La Palma y La Gomera. Si preferís los paisajes costeros y los baños en piscinas naturales, reservad jornadas para El Hierro. Y si queréis combinar naturaleza, patrimonio, gastronomía y una mayor variedad de servicios, Tenerife es una magnífica elección.

Lo mejor de este viaje fue precisamente la diversidad: en pocas horas podíamos pasar de un bosque húmedo a un paisaje volcánico, de un pueblo histórico a una playa salvaje o de una caminata de montaña a una comida marinera.

Si estás preparando un viaje por las islas, esperamos que esta ruta te sirva de inspiración. Y, como siempre, no olvides dejar un hueco en el itinerario para disfrutar de la gastronomía local: también se viaja a través del paladar.

Si quieres conocer otras rutas que hemos realizado, puedes visitar nuestra sección de escapadas por España y seguir descubriendo destinos donde viajar y comer bien van de la mano.